Nadie sabe que sensaciones experimentarían aquellos colonos que descubrieron las fantasticas costas de Colombia y fundaron Cartagena y Santa Marta, quiz? sin sospechar que algún día su belleza cautivaría al mundo entero. Nadie sabe si alguna vez se les pasá por la cabeza que las paradisíacas Antillas Menores, y los encantos de Isla Margarita, se convertirían en el refugio perfecto para futuros buscadores de belleza, paz y alegr?a. |